La guerra es una lucha armada entre dos o varios estados si hablamos de un carácter internacional o de un solo estado de manera interna la cual sería de carácter no internacional; pero que sin duda sin importar si es interna o internacional o si fue en el paso o se da en la actualidad, esta siempre da por resultado familias sumergidas en el llanto, madres sin hijos e hijos sin padres.
Hasta el último soldado fue una película que demostró dos perspectivas de la guerra. La primera seria aquella guerra ideal plasmada en libros y llena de principios y reglas, mientras la otra guerra seria aquella llena de hombres, sentimientos y familias.
La primera guerra que encontramos en libros nos impulsa a realizarla baso una serie de principios como el de proporcionalidad, limitación, distinción y protección, como si ir a la guerra fuera un debate de palabras donde el bando opositor en verse en circunstancia de desventaja acatara el manual establecido como si se tratase de seguir un guion.
Por su parte hasta el ultimo soldado es una muestra clave de la segunda perspectiva de guerra de la cual les hablo. Esta es aquella guerra donde no importan principios, ni reglas, el objetivo de aquellos hombres es acabar con su contra parte y regresar a sus casas con sus familias, donde el sentimiento que existe es mas de sobrevivencia sin importar aquellos principios que nos da el DIH.
Muy a pesar de que estos principios son para humanizar estos actos, cabe resaltar que no se puede humanizar los actos meramente inhumanos. El hombre no puede pretender hacer una guerra con principios que la vuelvan mas pacifica, cuando la violencia es su principal arma; con esta crítica no pretendo de mostrar inconformidad frente a la existencia de unos principios humanitarios, sino mostrar la realidad de la cual hablamos.
En la película pudimos observar que el principio de distinción y protección se cumplían, pero si analizamos el contexto real de la segunda guerra mundial podemos evidenciar que en una guerra de tan gran magnitud al estado le es complicado crear distinción y dar una protección a los civiles, tanto es la realidad que en esta guerra existieron 250.000 millones de personas muertas entre militares y civiles.
Ahora queda cuestionarse ¿los principios del DIH realmente esta humanizando la guerra o son principios que sirven como base para indemnizar a los afectados?
Nallareth Navarro Nisperuza
Hasta el último soldado fue una película que demostró dos perspectivas de la guerra. La primera seria aquella guerra ideal plasmada en libros y llena de principios y reglas, mientras la otra guerra seria aquella llena de hombres, sentimientos y familias.
La primera guerra que encontramos en libros nos impulsa a realizarla baso una serie de principios como el de proporcionalidad, limitación, distinción y protección, como si ir a la guerra fuera un debate de palabras donde el bando opositor en verse en circunstancia de desventaja acatara el manual establecido como si se tratase de seguir un guion.
Por su parte hasta el ultimo soldado es una muestra clave de la segunda perspectiva de guerra de la cual les hablo. Esta es aquella guerra donde no importan principios, ni reglas, el objetivo de aquellos hombres es acabar con su contra parte y regresar a sus casas con sus familias, donde el sentimiento que existe es mas de sobrevivencia sin importar aquellos principios que nos da el DIH.
Muy a pesar de que estos principios son para humanizar estos actos, cabe resaltar que no se puede humanizar los actos meramente inhumanos. El hombre no puede pretender hacer una guerra con principios que la vuelvan mas pacifica, cuando la violencia es su principal arma; con esta crítica no pretendo de mostrar inconformidad frente a la existencia de unos principios humanitarios, sino mostrar la realidad de la cual hablamos.
En la película pudimos observar que el principio de distinción y protección se cumplían, pero si analizamos el contexto real de la segunda guerra mundial podemos evidenciar que en una guerra de tan gran magnitud al estado le es complicado crear distinción y dar una protección a los civiles, tanto es la realidad que en esta guerra existieron 250.000 millones de personas muertas entre militares y civiles.
Ahora queda cuestionarse ¿los principios del DIH realmente esta humanizando la guerra o son principios que sirven como base para indemnizar a los afectados?
Nallareth Navarro Nisperuza
Comentarios
Publicar un comentario