¿HA EXISTIDO EL GENOCIDIO EN COLOMBIA?
Cuando hablamos de genocidio nuestra mente
viaja hacia Europa y se ubica en el tiempo de los nazis. ¿pero solo Europa ha
sido escenario de genocidio? Para
responder ante esto primero debemos entender que es el genocidio; para iniciar
podríamos partir de la idea que es cualquier acto perpetrado por particulares o el Estado con la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo por razones étnicas, raciales, religiosas, políticas, creando lesión grave a la integridad física o mental, realizando acto destinados a impedir los nacimientos en el seno del grupo.
En Colombia la doctrina ha establecido fuentes del concepto en sí de genocidio,
trayendo estructuras conceptuales de todo el desarrollo teórico de genocidio en
Europa, que si bien no solo se toman como un antecedente, se constituye como
una verdad inmodificable, al no crear un análisis de contextos propios frente a
dichos crímenes, de manera que los contenidos conceptuales o epistemológicos se
sujetan a contextos y escenarios que no hacen parte de la realidad del pueblo
colombiano, desconociendo realidades sociales, políticas, económicas y
culturales propias de contextos antropológicos que caracterizan la diversidad y
multiculturalidad de Colombia, dando relevancia a acontecimientos históricos,
que si bien atravesaron la historia de la humanidad por sus trágicas
consecuencias, mas no corresponden a realidades inmediatas.
Entonces, el contenido conceptual de los
sujetos pasivos de genocidio en Colombia están ausentes, de tal manera que no
se reconocen la diversidad y multiculturalidad de los contextos sociales
actuales, y así, como sujetos pasivos de genocidio, por tanto se podría decir
que la criminología al igual que el derecho penal e internacional se encuentran
de espalda cuando se presentan estos hechos en Colombia, ya que la misma forma de análisis que hace frente a los crímenes
realizados por particulares, es el mismo
modelos de observación que se realiza a los crímenes ocasionados por el Estado,
tales como el genocidio que tiene un contexto social y político más profundo
que conlleva otras implicaciones.
En Colombia, el Estatuto de Roma de la Corte
Penal Internacional, pertenece al orden normativo legal interno desde el 1 de
noviembre de 2002, y desde ésta fecha, los pronunciamientos en torno al
contenido de éste, no se han hecho esperar, sobre todo con respecto a la
adopción del criterio político, el cual tiene una estrecha relación con el
desarrollo del contexto social y político colombiano. Basado en los resultados
nefastos causados por el contexto de la lucha armada en Colombia, el
legislador, decidió ampliar el ámbito de protección a la población, mediante la
creación del denominado: criterio político, el cual, como se explicó
anteriormente, no cuenta con reconocimiento internacional. Se puede decir
entonces, que ésta medida surge de la necesidad de sancionar las conductas
delictivas cometidas en contra de los miembros que pertenecían al partido de la
Unión Patriótica (UP) La razón por la cual se acepta la adopción de un nuevo
elemento configurador del el crimen de genocidio, por medio de este se
tipifica, la desaparición forzada, el desplazamiento forzado y la tortura, y se
dictan otras disposiciones; pues ante que estos tipos penales estuvieran
tipificados, se llevaron a cabo varios intentos con el fin de incluir algunos
crímenes de carácter internacional en el marco normativo colombiano. Sin
embargo, el reconocimiento fue por crímenes de estado mas no por la existencia
de un genocidio, demostrando que los organismos internacionales quedaron cortos
al momento de sancionar a Colombia, por que aun se sigue utilizando dentro de
la estructura conceptual del concepto en sí de genocidio un antecedente directo
que corresponde a un desarrollo teórico europeo, nacido como modo de protección
de grupos humanos, en principio, postulados en la Convención.
Partiendo de esto, se debe tener en cuenta en
aportes conceptuales que se generen a partir de escenarios propios que han
sucedido en Colombia, ya que, desde hace muchas décadas, Colombia vive un
conflicto armado que ha involucrado en diferentes épocas a múltiples actores,
tales como los grupos guerrilleros, paramilitares, narcotraficantes,
funcionarios del gobierno y miembros de las fuerzas armadas. El conflicto
armado colombiano, ha estado marcado por un sin número de luchas ideológicas,
desarrolladas desde los enfrentamientos presentados en la etapa de la “la lucha
bipartidista”, en la cual liberales y conservadores se enfrentaban por defender
los ideales de sus partidos políticos. Con esto es fácil evidenciar que, si
bien existe un reconocimiento internacional de la existencia de un conflicto
armado, no se hay un reconocimiento de la existencia de genocidio en Colombia.
Para evidenciar dichas afirmaciones solo basta
recordar los acontecimientos de violencia política que han acontecido, tales
como la sistemática persecución y asesinato por parte del Estado a los líderes
políticos de los movimientos sindicales surgido después de la masacre de las
bananeras de 1928, el partido socialista revolucionario, la unión patriótica y
el líder político Jorge Eliecer Gaitán, sin mencionar aquellos movimientos
políticos y personas que por ideología han sido de una u otra forma perseguidos
por el estado. Estos movimientos políticos que en el marco de la legalidad han
sido creado, desde la ilegalidad han sido combatidos por el Estado colombiano
desvertebrando toda su estructura ideológica y por ende política; para concluir
me atrevería afirmar que en Colombia hemos estado frente a genocidios no por
ser judíos, ni profesar ninguna religión, en nuestro país se ha generado por
una condición política y por la arbitrariedad de querer callar la ideología de
muchos; no creo que sea necesario tener
banderas nazi, ni campos de concentración para poder palpar la realidad
colombiana y comprender que aún no de manera directa si existe una percusión
política ante aquellos partidos y personas con pensamiento que muchos tildamos
de revolucionarios, violentando la libre expresión y creando una persecución
tan grande que ha dejado a través de la historia un sin número de familias
destrozadas y un derramamiento de sangre incontable. Ahora bien, ¿ podríamos
considerar la existencia de genocidio en Colombia o necesitamos más ejecuciones
extrajudiciales para considerar su existencia ?
Por: Nallareth Navarro Nisperuza
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